Trabajo principalmente con óleo, lápiz de grafito o pinturas pastel. Realizo obra propia y por encargo: Paisajes, pintura de temática religiosa y retratos. Para cualquier consulta no dudes en escribir.
PAISAJES
Esta serie de paisajes nace de una frase que encontré inscrita en la muralla de Ávila junto a una escultura de Santa Teresa de Jesús.
"...que poderoso es el Señor de enriquecer las almas por muchos caminos y llegarlas a estas moradas". Castillo interior. Moradas Quintas, Capítulo 1.
Me inspiró a pintar estos caminos que transito en los alrededores de donde vivo: Paisajes en diversos momentos del día y en estaciones diferentes, que quieren representar los múltiples estados del alma ante las vicisitudes de la vida. Pero todos ellos con un horizonte abierto; caminos con esperanza que culminan en el Cielo.
TEMÁTICA RELIGIOSA
Esta serie de trabajos nace de la necesidad de plasmar aquello que no puedo expresar con palabras.
No pretendo únicamente representar escenas religiosas, sino contemplarlas desde una mirada en la que la luz y el color adquieren un papel protagonista, aportando armonía y un valor simbólico a las composiciones.
Del mismo modo que la luz blanca del sol se descompone en los colores del arcoíris al atravesar la lluvia, el conjunto de estas obras tiene como centro a Jesús, “Luz del mundo”, “el sol que nace de lo alto”.
La mayoría de las obras están realizadas en gran formato, lo que sitúa al espectador ante una presencia casi real. Busco que se sienta incluido en la escena representada invitándole a la contemplación. La ausencia de detalles accesorios, los fondos atmosféricos hechos a base de veladuras y las texturas de los primeros planos aportan un interés pictórico que también invita a detenerse en la técnica, enriqueciendo así el conjunto de la obra.
RETRATOS
El retrato, para mí, nace de la certeza de que somos hijos amados de Dios. Cada rostro guarda un misterio que no se agota en lo visible, una huella de Aquel en cuya imagen hemos sido creados. Pinto retratos por encargo desde la convicción de que cada persona es única y posee una dignidad que va más allá de lo visible. Mi trabajo busca captar no solo el parecido físico, sino también la presencia, la personalidad y la profundidad de cada rostro. Cada retrato es un proceso cuidado y personal, en el que intento reflejar algo verdadero de quien posa: su carácter, su mirada, su historia. Pintar un rostro es, así, intentar acercarse a esa Presencia, dejando que aflore, en lo humano, algo de lo divino.